Italiano en Línea
FrasesEtiqueta cultural italianaGrazie per la bellissima serata.
A2

Grazie per la bellissima serata.

Gracias por la maravillosa velada.

Pronunciación

se-RA-ta — acento en la segunda sílaba. 'Bellissima' — bel-LIS-si-ma, acento en la segunda sílaba.

Cuándo usarla

Se dice al final de una cena o velada social italiana al marcharse. Frase obligatoria de despedida después de cualquier hospitalidad. Hay que hacer un seguimiento al día siguiente con un mensaje o llamada para reiterar el agradecimiento.

Qué significa

El agradecimiento por la hospitalidad italiana sigue un patrón: 1) Agradece a los anfitriones al marcharte ('grazie per la serata'), 2) Llama o envía un mensaje al día siguiente para agradecer de nuevo ('la telefonata del giorno dopo'). Esta segunda ronda de agradecimiento se considera obligatoria por los italianos tradicionales y te marca como persona con 'buona educazione' (buena educación).

Variaciones

È stato bellissimo — grazie di tutto.

Ha sido precioso — gracias por todo.

Sencillo y cálido — funciona en cualquier contexto.

Siete stati ospiti meravigliosi.

Habéis sido unos anfitriones maravillosos.

Elogiar directamente a los anfitriones — muy apreciado.

Vi chiamo domani per ringraziarvi ancora.

Os llamo mañana para agradeceros de nuevo.

Anunciar la llamada de seguimiento — demuestra que conoces la etiqueta italiana.

Mini diálogo

— Dobbiamo andare, si è fatto tardissimo. — Già? È passata la mezzanotte! — Grazie per la bellissima serata — eravate ospiti meravigliosi. — È stato un piacere enorme. Tornate quando volete. — Vi chiamiamo domani. Buonanotte! — Buonanotte! Guidate piano.

— Tenemos que irnos, se ha hecho tardísimo. — ¿Ya? ¡Ha pasado la medianoche! — Gracias por la maravillosa velada — habéis sido unos anfitriones estupendos. — Ha sido un enorme placer. Volved cuando queráis. — Os llamamos mañana. ¡Buenas noches! — ¡Buenas noches! Conducid despacio.

Nota cultural

La frase 'guidate piano' (conducid despacio) al despedirse es una expresión muy italiana de afecto. Los italianos son conocidos por conducir rápido pero el deseo de seguridad al despedirse es genuino y cálido. Es una de esas frases que resultan perfectamente italianas y profundamente humanas al mismo tiempo.