Italiano en Línea
FrasesHacer amigosChe bella coincidenza incontrarci qui!
A2informal

Che bella coincidenza incontrarci qui!

¡Qué bonita coincidencia encontrarnos aquí!

Pronunciación

'Coincidenza' = co-in-ci-DEN-za, acento en la cuarta sílaba. 'Incontrarci' = in-con-TRAR-ci.

Cuándo usarla

Usa esta frase cuando te encuentres inesperadamente con alguien que conoces — o cuando los encuentros casuales se sientan significativos. A los italianos les encanta el concepto de 'destino' en los encuentros sociales y disfrutan celebrando las coincidencias felices.

Qué significa

'Che + adjetivo + sustantivo' es la estructura exclamativa italiana: '¡Che bella coincidenza!' (¡qué bonita coincidencia!), '¡Che bella giornata!' (¡qué día tan bonito!). El infinitivo 'incontrarci' sigue, añadiendo precisión sobre lo que implica la coincidencia.

Variaciones

Non ci credo! Proprio tu qui!

¡No me lo creo! ¡Justo tú aquí!

Sorpresa más exclamatoria

Queste cose succedono solo in Italia.

Estas cosas solo pasan en Italia.

Comentario cultural juguetón sobre la serendipia italiana

Il destino ha voluto che ci ritrovassimo.

El destino ha querido que nos reencontremos.

Enfoque romántico/de destino — común en el pensamiento italiano

Mini diálogo

— Luca! Che bella coincidenza incontrarci qui! — Sara! Non ci posso credere! Come stai? — Benissimo! Erano secoli! Cosa fai a Roma? — Sono qui per un convegno. E tu? — Vivo qui da tre anni! Dobbiamo assolutamente festeggiare questo incontro.

— ¡Luca! ¡Qué coincidencia encontrarnos aquí! — ¡Sara! ¡No me lo puedo creer! ¿Cómo estás? — ¡Genial! ¡Hacía siglos! ¿Qué haces en Roma? — Estoy aquí por un congreso. ¿Y tú? — ¡Vivo aquí desde hace tres años! Tenemos que celebrar este encuentro sin falta.

Nota cultural

Los italianos tienen una profunda creencia cultural en 'il fato' (el hado) y 'il destino' (el destino). Los encuentros casuales, especialmente en ciudades lejos de casa, se ven como significativos y dignos de celebración. La tradición italiana de celebrar un reencuentro con una comida o aperitivo — incluso uno espontáneo — refleja esta forma de abrazar lo inesperado.