El gato de Roma hace lo que quiere: una observación carinosa sobre la independencia romana y las famosas colonias de gatos asilvestrados de la ciudad, usada en sentido figurado para describir la propia negativa de los romanos a dejarse gobernar o constrenar por normas que les resultan inconvenientes.
Roma alberga una estimacion de 300.000 gatos asilvestrados, una de las mayores poblaciones urbanas de gatos del mundo. Los gatos habitan las ruinas antiguas, en particular el Area Sacra de Largo Argentina (donde fue asesinado Julio Cesar) y los terrenos que rodean el Coliseo, viviendo en un estado semisalvaje protegidos por cuidadores voluntarios conocidos como 'gattare'. En 1991, la ciudad reconocio oficialmente a los gatos como parte del 'patrimonio biocultura' de Roma, otorgandoles el derecho legal a vivir en los lugares donde nacieron y asegurando su cuidado a través del servicio veterinario municipal. Esta coexistencia institucional refleja la actitud caracteristica de Roma ante las realidades desordenadas: en lugar de eliminarlas, la ciudad las absorbe y las formaliza. La metáfora del gato romano — soberano, indiferente, hermoso y completamente autodirigido — es irresistible como retrato del carácter romano.
Las colonias de gatos de Roma fueron reconocidas legalmente como 'patrimonio biocultura' mediante una ordenanza municipal de 1991, convirtiendo a Roma en una de las primeras ciudades del mundo en integrar formalmente las colonias de animales asilvestrados en su marco oficial de patrimonio: una sintesis tipicamente romana de pragmatismo y orgullo cultural.
A Roman explains why he ignores his boss's memo about office hours
Io arrivo quando arrivo. Er gatto de Roma fa quello che vole.
Llego cuando llego. El gato de Roma hace lo que quiere.
A visitor watches a Roman cat ignore tourists at Largo Argentina
Guarda quel gatto — ignorava tutti. Er gatto de Roma fa quello che vole.
Mira ese gato: ignoraba a todos. El gato de Roma hace lo que quiere.
A Roman grandmother describes her independent-minded granddaughter
Quella ragazza nun la comanda nessuno — er gatto de Roma fa quello che vole, e lei pure.
A esa chica no la manda nadie: el gato de Roma hace lo que quiere, y ella también.
A Roman driver explains why he parks on the pavement
Le strisce gialle so' un consiglio, mica un obbligo. Er gatto de Roma fa quello che vole.
Las líneas amarillas son una sugerencia, no una obligación. El gato de Roma hace lo que quiere.