Quien tiene el pan no tiene los dientes. Los que tienen lo que necesitan a menudo carecen de la capacidad para disfrutarlo, mientras que los que tienen la capacidad carecen de los recursos.
Este proverbio captura una de las ironías más amargas de la vida: el desajuste entre recursos y capacidad. La imagen es concreta y doméstica: el pan —alimento básico de Italia— requiere dientes para ser disfrutado, pero las personas que finalmente tienen abundancia de pan (los mayores, los que han alcanzado el éxito tardío) a menudo han perdido los dientes (la salud, la energía, el deseo, la juventud) necesarios para disfrutarlo. Se documenta en colecciones italianas desde el siglo XVII y se usa para comentar la injusticia aparente de la distribución temporal de los bienes: el joven tiene energía pero no dinero, el viejo tiene dinero pero no salud; el artista pobre tiene talento pero no audiencia, y cuando llega la audiencia, el talento se ha agotado. El tono suele ser melancólico pero resignado, con una aceptación filosófica de que la vida raramente sincroniza nuestros recursos con nuestras capacidades.
Documentado desde el siglo XVII; refleja la observación filosófica del desajuste entre recursos y capacidad a lo largo de la vida.
Un hombre mayor que ahora puede viajar pero está enfermo
Aveva sempre sognato di girare il mondo. Adesso ha i soldi, ma non la salute. Chi ha il pane non ha i denti.
Siempre había soñado con viajar por el mundo. Ahora tiene el dinero pero no la salud. Quien tiene el pan no tiene los dientes.
Una pareja joven sin recursos
Avremmo tanta energia per sistemare quella villetta, ma non abbiamo i soldi. Chi ha il pane non ha i denti.
Tendríamos toda la energía para arreglar esa casa, pero no tenemos el dinero. Quien tiene el pan no tiene los dientes.
Un escritor que se hizo famoso póstumamente
Ha scritto capolavori tutta la vita nella povertà. La fama è arrivata dopo la morte. Chi ha il pane non ha i denti.
Escribió obras maestras toda su vida en la pobreza. La fama llegó después de su muerte. Quien tiene el pan no tiene los dientes.
Un chef jubilado que ha perdido el gusto
Cinquant'anni a cucinare, e adesso non sente quasi più i sapori. Chi ha il pane non ha i denti.
Cincuenta años cocinando y ahora apenas distingue los sabores. Quien tiene el pan no tiene los dientes.