Cuanto más tienes de algo, más quieres. El deseo crece con la experiencia y la disponibilidad, no solo con la necesidad.
Este proverbio comenzó como una observación literal: médicos y cocineros de la Italia renacentista notaron que las personas que creían no tener hambre a menudo descubrían, una vez empezaban a comer, que su apetito aumentaba rápidamente. La observación fisiológica —que la digestión estimula el apetito en vez de suprimirlo— fue documentada por médicos renacentistas y rápidamente se convirtió en una metáfora popular sobre la naturaleza autorreforzante del deseo en todas sus formas. Rabelais citó una versión francesa del proverbio en Gargantúa (1534), y la forma italiana está registrada en colecciones del mismo período. Con el tiempo, el proverbio se desligó por completo de sus orígenes culinarios y se convirtió en una afirmación general sobre cómo la ambición, la codicia, la curiosidad y el deseo crecen en lugar de disminuir una vez satisfechos. Se usa tanto en sentido aprobatorio, cuando alguien descubre una nueva pasión a través de la primera experiencia, como en sentido cautelar, cuando la codicia o ambición de alguien parece expandirse peligrosamente con cada satisfacción. En la cultura gastronómica italiana, la frase conserva su significado literal y se usa con cariño cuando alguien que decía no tener hambre acaba comiendo con entusiasmo.
Comenzó como observación médica renacentista; citado en el Gargantúa de Rabelais (1534) en forma francesa; la versión italiana registrada en el mismo período.
Descubrir una nueva afición
Ho letto un solo libro di filosofia e ora ne voglio altri venti. L'appetito vien mangiando.
Leí un solo libro de filosofía y ahora quiero veinte más. El apetito viene comiendo.
En la mesa
Diceva che non aveva fame, ma ha preso il bis. L'appetito vien mangiando!
Decía que no tenía hambre, pero repitió. ¡El apetito viene comiendo!
Ambición profesional
Ha ottenuto una promozione e ora vuole il posto del direttore. L'appetito vien mangiando.
Consiguió un ascenso y ahora quiere el puesto de director. El apetito viene comiendo.
De compras
Sono entrata per comprare un paio di scarpe e ne ho prese quattro. L'appetito vien mangiando.
Entré a comprar un par de zapatos y salí con cuatro. El apetito viene comiendo.