La lengua no tiene hueso, pero rompe huesos. Las palabras pueden infligir heridas más profundas que los golpes físicos, y hablar descuidadamente causa daños duraderos. En una cultura donde la reputación y el honor son primordiales, esta advertencia sobre el poder del chisme y la calumnia tiene gran peso.
En los pueblos pequeños y cerrados de Cerdena, donde las comunidades a veces contaban solo unos pocos cientos de almas, la reputación de una persona era su posesion más valiosa. Durante los siglos de dominación aragonesa y española, los sardos desarrollaron una cultura de habla cautelosa — decir demasiado a la persona equivocada podia acarrear un desastre. En los pueblos de las tierras altas de Nuoro y Orgosolo, donde el codigo de silencio (omerta) se observaba estrictamente, este proverbio recordaba a los hablantes que las palabras, una vez soltadas, nunca podían recuperarse. Las rencillas entre familias a menudo se encendian no por acciones sino por una palabra imprudente repetida por el pueblo. El proverbio sobrevivio hasta el siglo XX cuando los emigrantes sardos lo llevaron consigo a las fabricas de Turin y Milan, recordando a los recien llegados que cuidaran lo que decían en compañía desconocida.
Común en toda Cerdena, con especial resonancia en las comunidades de las tierras altas de la provincia de Nuoro, donde el codigo de omerta hacia que hablar descuidadamente fuera genuinamente peligroso.
Un anciano advirtiendo a un joven antes de enfrentarse a un vecino
Pensa prima di parlare: sa limba non tenet ossu, ma rùmpet is ossus, e le ferite della parola non guariscono in fretta.
Piensa antes de hablar: la lengua no tiene hueso, pero rompe huesos, y las heridas de la palabra no sanan rápido.
Una madre aconsejando a su hija tras una pelea con una amiga
Hai detto cose che non potevi riprendere — sa limba non tenet ossu, ricordatelo.
Dijiste cosas que no podias retirar: la lengua no tiene hueso, recuerdalo.
Un anciano del pueblo mediando en una disputa por chismes
Quella voce che hai diffuso ha distrutto una famiglia. Sa limba non tenet ossu, ma rùmpet is ossus.
Ese rumor que difundiste destruyó una familia. La lengua no tiene hueso, pero rompe huesos.
Un periodista reflexionando sobre la responsabilidad de informar
I nostri nonni sardi dicevano sa limba non tenet ossu, ma rùmpet is ossus — vale anche per chi scrive.
Nuestros abuelos sardos decían que la lengua no tiene hueso pero rompe huesos: vale también para quienes escriben.