De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo. Los enemigos conocidos son menos peligrosos que los amigos poco fiables o traidores.
Este proverbio refleja una corriente profunda de cautela social en la cultura italiana, donde las relaciones personales son intensas e influyentes. La lógica es impecable: de un enemigo declarado te proteges porque conoces sus intenciones; pero un amigo tiene acceso a tu confianza, tus secretos y tu guardia baja, lo que le da un poder de dañarte que ningún enemigo posee. El proverbio se documenta desde el siglo XVI y ha resonado con especial fuerza en la turbulenta historia política italiana, donde las alianzas cambiantes y las traiciones eran moneda corriente. Maquiavelo, aunque no lo formuló exactamente así, habría reconocido la sabiduría del proverbio. Se usa en la vida cotidiana cuando alguien ha sido traicionado por una persona de confianza: un socio, un confidente, un compañero de trabajo al que consideraba amigo. El tono es amargo pero sabio, el de alguien que ha aprendido por experiencia que la confianza ciega es peligrosa.
Documentado desde el siglo XVI; refleja la tradición italiana de cautela social y las alianzas cambiantes en la historia política del país.
La traición de un colega
Mi ha passato le mie idee al capo come se fossero sue. Dagli amici mi guardi Iddio.
Presentó mis ideas al jefe como si fueran suyas. De los amigos me guarde Dios.
Tras romper una confidencia
Le avevo detto tutto in segreto e lei ha raccontato tutto. Dagli amici mi guardi Iddio, che dai nemici mi guardo io.
Se lo había contado todo en confianza y ella se lo dijo a todo el mundo. De los amigos me guarde Dios.
Un socio comercial
L'amico si è tenuto i soldi della società. Dagli amici mi guardi Iddio.
El amigo se quedó con el dinero de la empresa. De los amigos me guarde Dios.
Una situación social
Con i nemici sai cosa aspettarti. Dagli amici mi guardi Iddio, che dai nemici mi guardo io.
De los enemigos sabes qué esperar. De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.