El tiempo es un caballero: tarde o temprano revela la verdad y hace justicia. A la larga, las cosas se arreglan y las personas son juzgadas con equidad.
El concepto del galantuomo —un hombre de honor y buena fe que cumple su palabra y actúa con justicia— era central en el código social italiano, especialmente en el siglo XIX, cuando el Risorgimento generó un intenso debate sobre la virtud cívica. Llamar al tiempo galantuomo era por tanto una metáfora poderosa: atribuía al paso del tiempo el mismo carácter fiable y justo que un hombre honorable. El proverbio implica que la injusticia temporal, las falsas reputaciones y las verdades ocultas acabarán siendo corregidas por el paso neutral del tiempo. Se usa tanto para consolar a alguien que ha sido agraviado y debe esperar su reivindicación, como para advertir a quienes creen haber ocultado con éxito sus fechorías. El dicho está documentado en italiano desde el siglo XVIII y se hizo especialmente popular durante los políticamente turbulentos años del Risorgimento, cuando muchos italianos sentían que la justicia histórica se iba forjando lentamente a lo largo de décadas. En la Italia contemporánea se usa a menudo con una paciencia ligeramente melancólica, reconociendo que la justicia puede llegar, pero se toma su tiempo.
El concepto del 'galantuomo' era central en la ética cívica del Risorgimento del siglo XIX; el proverbio ganó vigencia en épocas políticamente turbulentas cuando la justicia paciente parecía necesaria.
Tras una acusación falsa
Lo hanno accusato ingiustamente ma la verità è venuta fuori. Il tempo è galantuomo.
Lo acusaron injustamente pero la verdad salió a la luz. El tiempo es un caballero.
Una reputación restaurada
Tutti dicevano che non valeva niente. Ora è il miglior chef della città. Il tempo è galantuomo.
Todos decían que no valía nada. Ahora es el mejor chef de la ciudad. El tiempo es un caballero.
Esperando justicia
Non ti preoccupare — il tempo è galantuomo. Prima o poi capirà chi aveva ragione.
No te preocupes: el tiempo es un caballero. Tarde o temprano verá quién tenía razón.
Un negocio fallido que luego triunfó
Avevano riso della sua startup. Il tempo è galantuomo — ora fattura milioni.
Se habían reído de su startup. El tiempo es un caballero: ahora factura millones.