Todos los caminos llevan a Venecia: en la variante veneciana del famoso dicho romano, el centro del mundo no es Roma sino Venecia. No importa que ruta tomes o que desvio hagas, al final todo conduce a la Serenissima.
El orgullo cívico veneciano rivalizo con el romano durante siglos, y la sustitucion de "Roma" por "Venezia" en este proverbio es un acto deliberado de competicion simbolica. En su apogeo, Venecia era efectivamente el destino de todas las rutas comerciales del Mediterráneo oriental: la seda, las especias, el oro, las gemas y las ideas fluian hacia la ciudad desde Constantinopla, Alejandria, Damasco y más allá. La ciudad se autoconcibio como el centro del mundo civilizado, y su arquitectura — San Marcos, el Palazzo Ducale, el Puente de Rialto — fue disenada para impresionar a todo visitante con la magnificencia de una ciudad que se creía sin igual. El proverbio sobrevive hoy en la cultura veneciana como expresión de un campanilismo (localismo orgulloso) que los venecianos mantienen con humor e ironía: saben que su ciudad ya no es el centro del mundo, pero insisten en que debería serlo.
La sustitucion de Roma por Venecia en este proverbio clásico refleja la rivalidad milenaria entre las dos ciudades; la Republica de Venecia se autoconcebio conscientemente como heredera y superadora de Roma.
Un gondolero comentando a un turista que llego a Venecia por casualidad
Per secoli, se volevi fare commercio tra Europa e Oriente, passavi di qui. Tute le strade porta a Venezia.
¿Ve? Tute le strade porta a Venezia. Usted iba a Florencia pero acabo aquí. Normal.
Un viticultor del Prosecco bromeando con un colega toscano
Ogni storia dell'Europa medievale finisce qui. Tute le strade porta a Venezia — almeno quella storia è vera.
Da igual de donde vengas, al final el mejor vino es de aquí. Tute le strade porta a Venezia.
Una guia turistica empezando un recorrido por Venecia
Eccola ancora! Tute le strade porta a Venezia — è la terza volta quest'anno.
Esta es la ciudad donde todo confluye: arte, comercio, historia. Tute le strade porta a Venezia, como decimos.
Un veneciano en el extranjero que siempre encuentra una conexión con su ciudad
Goethe, Casanova, Byron, Proust, Brodsky — tutti sono venuti qui. Tute le strade porta a Venezia, anche quelle della letteratura.
Estuve en Japon y encontre cristal de Murano en una tienda. Tute le strade porta a Venezia.