Bajo los porticos de Bolonia se aprende todo — los cuarenta kilometros de arcadas cubiertas que bordean las calles de Bolonia no son simplemente refugio arquitectonico sino un espacio público donde el conocimiento, los chismes, la filosofía y el comercio han circulado durante ocho siglos. Aprender en Bolonia ocurre en la calle tanto como en el aula.
Bolonia tiene el sistema de porticos más largo del mundo: aproximadamente cuarenta kilometros de paseos cubiertos bordean las calles de la ciudad, construidos desde el siglo XII en adelante cuando la creciente población universitaria necesitaba alojamiento y los comerciantes necesitaban exponer sus mercancías al abrigo de la lluvia y la nieve. Los porticos se convirtieron en la columna vertebral social de la ciudad: los estudiantes caminaban bajo ellos debatiendo sobre Aristoteles; los comerciantes negociaban contratos; los académicos se reunían con profesores en el pasaje entre clases. La Universidad de Bolonia, la más antigua de Europa, fue fundada en 1088 precisamente en este tipo de atmosfera informal — los estudiantes contrataban a los profesores, los profesores dependían de las tasas de los estudiantes, y el aprendizaje era tanto una actividad callejera como institucional. Bajo los porticos, uno podia escuchar argumentos legales, disputas filosoficas, poesía amorosa y precios de mercado. El famoso portico de San Luca, una arcada continua de 666 arcos que asciende cuatro kilometros colina arriba hasta el Santuario de la Madonna, se convirtió tanto en una ruta de peregrinacion como en una meditacion caminante. La UNESCO inscribio los porticos de Bolonia como Patrimonio de la Humanidad en 2021. El proverbio resume una visión de la educación como inmersion en la vida pública en lugar de retirada de ella — una idea muy bolonesa, y muy italiana.
Celebra los cuarenta kilometros de porticos que la UNESCO designo Patrimonio de la Humanidad en 2021, construidos desde el siglo XII y que fueron historicamente el espacio público donde la vida intelectual de la Universidad de Bolonia se derramaba a la calle.
Un profesor explicando a un estudiante extranjero por que Bolonia es el lugar adecuado para estudiar
L'università è importante, certo. Ma sóta i pòrtic d'Bulòugna s'impàra tüt — esci, cammina, ascolta, e trovi più di qualsiasi libro.
La universidad es importante, por supuesto. Pero bajo los porticos de Bolonia se aprende todo — sal, camina, escucha, y encontraras más que en cualquier libro.
Dos ancianos boloneses en su paseo diario bajo el portico de Via Indipendenza
Quante volte hai passeggiato qui? — Non le conto. Sóta i pòrtic d'Bulòugna s'impàra tüt — ogni giorno qualcosa di nuovo.
¿Cuantas veces has paseado por aquí? — Ya he perdido la cuenta. Bajo los porticos de Bolonia se aprende todo — cada día algo nuevo.
Una joven estudiante escribiendo a casa después de sus primeros meses en Bolonia
Qui si impara in aula ma soprattutto fuori. Come si dice? Sóta i pòrtic d'Bulòugna s'impàra tüt — e io ci credo.
Aquí se aprende en el aula pero sobre todo fuera. Como se dice aquí: bajo los porticos de Bolonia se aprende todo — y yo lo creó.
Un arquitecto dando una conferencia de patrimonio UNESCO sobre los porticos de Bolonia
Questi portici non sono solo rifugio dalla pioggia. Sóta i pòrtic d'Bulòugna s'impàra tüt — sono stati la vera aula dell'università per secoli.
Estos porticos no son solo refugio de la lluvia. Bajo los porticos de Bolonia se aprende todo — fueron la verdadera aula de la universidad durante siglos.