El humo del propio pueblo es más hermoso que el fuego de otro: el hogar, por humilde que sea, es preferible a cualquier esplendor ajeno. Lo familiar y cercano siempre es más querido que lo espectacular y extraño.
Este proverbio piamontes profundamente conmovedor resuena con especial fuerza en una región que ha vivido una emigración masiva. Cientos de miles de piamonteses dejaron sus pueblos — en las Langhe, el Monferrato, el Cuneese, la Valsesia — para ir a Argentina, Brasil, Francia y Alemania a finales del siglo XIX y durante el XX. Esos emigrantes llevaban este proverbio consigo como expresión condensada de lo que habían dejado atrás: no el fuego (el calor, el espectáculo, la atraccion) de su destino, sino el humo — lo humilde, cotidiano, absolutamente familiar — del hogar. El humo que salia de la chimenea de tu propia casa era más hermoso que cualquier llamarada extranjera. El proverbio es el lamento y la carta de amor del emigrante piamontes en doce palabras.
Uno de los proverbios piamonteses más hermosos y emotivos. Profundamente ligado a la experiencia de emigración que definio al Piamonte a finales del siglo XIX y principios del XX.
Un emigrante piamontes en Buenos Aires escribiendo a casa en 1920
Qui ci sono palazzi grandi come cattedrali. Ma al fum dl'paes l'è pü bel ch'al fog dl'alter. Mi manca il fumo della cucina di mia madre.
Aquí hay palacios grandes como catedrales. Pero el humo del propio pueblo es más hermoso que el fuego de otro. Echo de menos el humo de la cocina de mi madre.
Un vinicultor de las Langhe que rechazo una oferta para mudarse a Francia
Mi hanno offerto un lavoro in Borgogna, ottimo stipendio. Al fum dl'paes l'è pü bel ch'al fog dl'alter — queste colline sono la mia vita.
Me ofrecieron un trabajo en Borgona, excelente sueldo. El humo del propio pueblo es más hermoso que el fuego de otro: estas colinas son mi vida.
Un turines que vuelve después de diez años fuera
Ho girato il mondo e ho visto cose bellissime. Quando ho visto la Mole dal finestrino del treno, ho capito: al fum dl'paes l'è pü bel ch'al fog dl'alter.
He recorrido el mundo y he visto cosas bellisimas. Cuando vi la Mole desde la ventanilla del tren, lo entendi: el humo del propio pueblo es más hermoso que el fuego de otro.
Una abuela piamontesa a un nieto que se va a la universidad
Vai, impara, vedi il mondo. Ma ricorda: al fum dl'paes l'è pü bel ch'al fog dl'alter. Tornerai.
Ve, aprende, conoce el mundo. Pero recuerda: el humo del propio pueblo es más hermoso que el fuego de otro. Volveras.